Costa Rica: Género y transporte en Costa Rica

1. Contexto
Comprendiendo el enfoque de género como un catalizador del desarrollo sostenible, a continuación se presenta el proceso género-sensitivo de innovación en soluciones a la inseguridad de las mujeres en el transporte público como resultado del trabajo que realiza GIZ para el fomento de la igualdad de género en el marco del proyecto MiTransporte en Costa Rica.
Costa Rica es un país comprometido con la Agenda 2030 y los Objetivos de Desarrollo Sostenible (ODS) que promueven metas globales a favor de la igualdad de género y el combate al cambio climático, fue el primer país en el mundo en firmar un pacto nacional por los ODS y desde 2007 cuenta con una Política Nacional para la Igualdad Efectiva entre Mujeres y Hombres (PIEG), pero es hasta la actualización de ésta política en el año 2018 cuando se puntualiza sobre la necesidad de ahondar en acciones con respecto al sector transporte.
Bajo este contexto, el proyecto “Mitigación de Emisiones en el Sector Transporte (MiTransporte)” de la GIZ trabaja desde 2017 en la Gran Área Metropolitana de Costa Rica con el objetivo de apoyar al gobierno en la implementación de medidas de reducción de la emisión de gases de efecto invernadero (GEI) en el sector transporte.
2. Proceso género sensitivo
Ante la falta de información y datos sobre la realidad de las mujeres al utilizar el transporte público y teniendo en cuenta la necesidad de contar con investigaciones en el sector transporte desde el enfoque de género, MiTransporte da un paso adelante hacia la construcción de posibles soluciones para equilibrar la relación históricamente desigual en la gobernanza y uso del espacio público y del transporte e implementa un proceso de cambio para el transporte público género sensitivo. (Imagen 1)

Necesidades, investigación y análisis. Como primer paso en el 2018 se realizan dos investigaciones. La primera investigación fue una encuesta con enfoque de género para conocer las percepciones de la población sobre el servicio del transporte público del Área Metropolitana de San José (AMSJ) y la segunda un “Análisis de género del sector transporte en Costa Rica”, donde se estudian las condiciones de acceso y uso del sistema de transporte en la Gran Área Metropolitana (GAM) considerando necesidades y patrones de movilidad según género.

Ambas investigaciones mostraron que en Costa Rica son más las mujeres las que utilizan el transporte público sin importar el motivo de desplazamiento (compras, tramites, trabajo, ocio, cuido) y tienen menos acceso a un vehículo privado, sus patrones de movilidad se caracterizan por una dinámica multimodal, con poca respuesta en la oferta de transporte público colectivo en cuanto a horarios, flexibilidad de rutas y condiciones de espacio y seguridad dentro y fuera de las unidades vehiculares, sumado a la inseguridad en paradas y trayectos, que se considera, según la encuesta, es el principal riesgo para la movilidad en espacios públicos.
Además, las investigaciones identificaron que la gobernanza del sector sigue siendo de carácter masculino y la participación de mujeres en cargos de toma de decisiones y operativos es escasa o nula, la información existente tiene una incipiente desagregación de datos por género y existe una ausencia de tecnología para el procesamiento y análisis datos, así como para el diseño y planificación de la movilidad sensible al género, por lo que se requiere de un esfuerzo de articulación en el sector para coordinar acciones hacia la inclusión de género y otras condiciones de vulnerabilidad.
Estas investigaciones permitieron no solo al proyecto establecer una línea de base, sino profundizar con actores clave en el análisis de la institucionalidad pública, privada y el rol de la sociedad civil asociada al sector transporte, en procura de poner en perspectiva la manera en que se concibe el enfoque de género en su quehacer, así como la forma en que este enfoque ha permeado al sector y el establecimiento de alianzas interinstitucionales para desarrollar posibles acciones concretas en temas de capacitación, infraestructura, herramientas tecnológicas e información y promoción que logren en un corto y mediano plazo evidenciar una mejora en el transporte desde una perspectiva género-sensitiva.
Búsqueda de soluciones a la inseguridad de las mujeres en el transporte público. Al analizar las investigaciones, se identifica la necesidad de profundizar concretamente en la búsqueda de soluciones a la inseguridad de las mujeres en el transporte público. Por este motivo, en mayo 2019, en el marco de la apertura del espacio de soluciones e innovación de GIZ en Costa Rica se realiza un taller de dos días para dar respuesta a la pregunta: ¿Cómo podemos mejorar aspectos del transporte público en una manera que las usuarias de dichos servicios se sientan más seguras?
El taller contó con la participación de representantes de las personas usuarias del transporte público, Ministerio de Seguridad Pública (MSP), Ministerio de Obras Públicas y Transporte (MOPT), Instituto Nacional de la Mujer (INAMU), GIZ, gobiernos locales, operadores de autobús, representantes de la sociedad civil, entre otros. Utilizando la metodología de design thinking, el grupo trabajó a través del proceso de entender la necesidad, definir el tema a resolver, idear, prototipar representaciones de las soluciones y probarlas, dando como resultado propuestas y acciones valiosas que surgieron durante la etapa de ideación y prototipaje.
Paquete de medidas
Debido a la alta calidad de las propuestas y el interés de las contrapartes asociadas, se identifica la necesidad de realizar un análisis y validación de dichas propuestas por un equipo interinstitucional con el objetivo de llevar acabo acciones concretas para mejorar la seguridad de las mujeres en el transporte público. Es así como se conforma un equipo con representación del INAMU, MOPT y GIZ que categoriza, analiza y valida con grupos focales de mujeres y tomadores de decisiones del sector más de 100 ideas para concretar un paquete de medidas que se describen a continuación:
1. App Te Acompaña: servicio, comunidad y plataforma, que busca a través de un sistema de rating conectar a personas usuarias para acompañarse en el proceso del viaje en autobús, en particular en el tiempo del viaje en el que deben caminar a la parada o de la parada.
2. Fortalecimiento de capacidades: dirigido a la policía nacional y local, así como a operadores y conductores de buses en prevención del acoso, protocolos de denuncia y violencia, servicio al cliente inclusivo.

3. Infraestructura: desarrollo de pautas de diseño para estaciones y paradas seguras e inclusivas, así como el prototipaje de paradas de bus incluyendo señalética informativa sobre rutas, tarifa, horarios y conexiones.
4. Comunicación y monitoreo: información y promoción de las acciones a realizar, así como sus sistematización como elemento de posicionamiento y de gestión de conocimiento de las medidas.
Se conceptualiza así brindar respuestas a las mujeres en toda su experiencia de utilización del transporte público, desde que sale de su casa, trabajo o lugar de estudio, mientras espera en la parada, para prevenir y atender sus riesgos hasta que llega a su destino con el propósito de mejorar las condiciones. Este paquete de medidas se encuentra en sus primeras etapas de implementación y se concretarán durante el 2020 en el marco del piloto de autobuses eléctricos que realiza MiTransporte con instituciones nacionales, operadores de autobus y municipalidades.
Estructura de conducción y cooperación. Mediante un proceso de sensibilización y convencimiento acompañado por la GIZ, actores clave y rectores en la temática, como lo son el Instituto Nacional de las Mujeres (INAMU) y el Ministerio de Obras Públicas y Transportes (MOPT), que historicamente no están acostumbrados a trabajar en conjunto, identificaron la necesidad de trabajar de manera coordinada en la búsqueda de soluciones para las mujeres, consolidando una estructura de conducción para la toma de decisiones estratégicas, manejo de recursos y control de la ejecución del paquete de medidas.
En el proceso de identificación de acciones concretas a realizar en 2020 se han ido integrando actores del sector público bajo un marco de cooperación como el Consejo de Seguridad Vial (COSEVI), el Consejo de Transporte Público (CTP) y la Municipalidad de San José, así como actores del sector privado como la Cámara de Autobuses de Heredia y la Cámara Nacional de Transportes (CANATRANS), la representación de taxis rojos y taxis aeropuerto y representantes de la sociedad civil, como la organización no gubernamental PEDAL.
Adicionalmente, se construye una cooperación en favor de la igualdad de género sobre política pública existente. Por ejemplo, la Política Nacional para la Atención y la Prevención de la Violencia contra las Mujeres de todas las edades 2017-2032 así como la Política Nacional para la Igualdad Efectiva entre Mujeres y Hombres (PIEG). El INAMU es la institución encargada de la implementación de esta política y sus respectivos planes de acción en está llamada a coordinar con el Ministerio de Seguridad Pública (MSP) y el MOPT.
Si bien durante el trabajo realizado en el 2018 y 2019 se construye un marco individual, organizacional y de cooperación para la implementación de las medidas priorizadas , las mayores dificultades a nivel individual tienen que ver con disponibilidades de tiempo para poder coincidir en espacios que permitan el análisis y la toma de decisiones de los actores rectores en las temática. A nivel de conjunto se evidencia que hay tanto trabajo por hacer para brindar condiciones de seguridad a las mujeres, que tienen que ver con aspectos que van desde la experiencia de la persona usuaria del transporte hasta la sensibilzación y conocimiento de las personas tomadoras de decisión a nivel público y privado para brindar un mejor servicio, que la priorización y negociación entre los diferentes actores es lenta y compleja.
Posicionar la igualdad de género como tarea colectiva en el marco de la mitigación de gases de efecto invernadero en el sector transporte es un reto. Los datos generados en los estudios previamente mencionados sobre la realidad de las personas usuarias del transporte público, así como datos oficiales de la Contraloría General de la República y del Estado de la Nación, permiten no solo documentar sino que demuestran, por ejemplo, que año con año menos personas utilizan el transporte público y evidencian con datos claros y contundentes la necesidad de fomentar la justicia de género y eliminar situaciones de discriminación y desventaja en razón de género.

3. Perspectiva y siguientes pasos
Es importante mencionar que, en el marco de compromisos internacionales, Costa Rica ha tenido un rol protagonista en la promoción de acciones climáticas efectivas basadas en los principios de inclusión, respeto por los derechos humanos e igualdad de género. En la reunión preparatoria para la Conferencia de las Partes de la Convención Marco de la Naciones Unidas para el Cambio Climático, realizada en octubre de 2019 en Costa Rica, se prioriza por primera vez el rol de las mujeres como agentes de cambio en la acción climática y la importancia de contar con políticas y estrategias climáticas género inclusivas.
La implementación de las medidas género-sensitivas en acciones de mitigación en el sector transporte es coherente con esta visión y genera un caso demostrativo con amplio potencial de replicabilidad a través de redes como Mujeres en Movimiento o la comunidad de práctica en movilidad urbana de FLACMA y Euroclima+, redes en las cuales GIZ es impulsor y miembro.
Además del proceso género sensitivo y del trabajo coordinado con la institucionalidad nacional y la implementación del paquete de medidas antes mencionado, otros procesos dentro del proyecto MiTransporte incorporan también el monitoreo de resultados. Por ejemplo, durante el último trimestre del 2019 se realizaron tres intervenciones de urbanismo táctico1 con el propósito de mejorar condiciones de caminabilidad e intermodalidad en tres municipalidades de la Gran Área Metropolitana a partir de propuestas que se construyen de forma participativa con la comunidad local. Parte de la intervención incluye el levantamiento de datos como velocidades de los vehículos, conteo de peatones y ciclistas, encuestas de percepción, diferenciadas por género. Algunas de las preguntas generadas de especial interés para presentar y validar soluciones para las usuarias del espacio público son: ¿Qué tan amenudo transita por esta zona?, ¿Cuál es su percepción sobre la seguridad vial para peatones y ciclistas en esta zona?, ¿Cómo se siente cruzando la calle?, entre otras. Estos datos se levantan de forma segregada y se analizan con una perspectiva de género para generar recomendaciones específicas a las municipalidades en términos de espacio público.
Otra de las preguntas que se realiza en la encuesta es: ¿Considera que un proyecto que mejore las condiciones para caminar y andar en bicicleta traería beneficio para la comunidad y al entorno?. Esta pregunta -adaptada al caso específico- se realizará también a todas las personas usuarias en todos los procesos que implementa MiTransporte en conjunto con sus contrapartes como el piloto de autobuses eléctrico, el desarrollo de una aplicación de información sobre transporte público, medidas a nivel cantonal para mejorar la movilidad carpooling o paradas de buses, por ejemplo.
De cara al 2020 se espera la implementación efectiva del paquete de medidas seleccionados, sistematizar el proceso diseñado para su replicación, afianzar la estructura de conducción para dar sostenibilidad en el tiempo a las medidas y consolidar la red de cooperación para ampliar el impacto de las medidas probadas y multiplicar la cantidad de acciones climáticas género-sensitivas en el contexto nacional e internacional.

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