Bolivia: Mano a Mano para la Prevención de la Violencia contra las Mujeres

“Aprendí a que hay que respetar y no pegar y sobre todo decir ‘¡No a la violencia!’”
“Aprendí que no tienen que pegar a las mamás y que ‘¡Yo soy Valiosa!’”
Testimonios de niñas y niñas participantes de la Ruta Participativa

ANTECEDENTES
Pese a contar con significativos avances normativos, como la Ley Integral para garantizar a las mujeres una vida libre de violencia (Ley N° 348), Bolivia sigue presentando los índices más altos de violencia contra las mujeres (VcM) en América Latina. En el año 2016, 75 de cada 100 mujeres casadas o en unión libre y de 15 años o más, declararon haber sufrido algún tipo de violencia por parte de su pareja en el transcurso de su relación (INE, 2017). Por ello, la prevención de la Violencia contra las Mujeres ha sido declarada por el Estado como una prioridad nacional. Sin duda alguna, la forma más efectiva y eficaz de erradicarla es trabajar con estudiantes de todas las edades para construir nuevas relaciones basadas en la equidad (Gabinete Especial de Lucha Contra la Violencia hacia a las mujeres y la niñez, 2019).
La Ruta Participativa – De salto en salto a la violencia ponemos alto es una metodología de prevención primaria de la violencia contra las mujeres para niños y niñas de 6 a 9 años, validada por el Programa Regional ComVoMujer (GIZ) en 2012. En una primera etapa, fue aplicada por contrapartes de entidades gubernamentales, del sector privado y de la sociedad civil en Bolivia, Ecuador, Paraguay y Perú. A su vez, 16.948 niñas y niños en América Latina aprendieron, de manera entretenida y no convencional, a decir “no a la violencia contra las mujeres”. Sin embargo, la Ruta Participativa ha continuado su propio camino alcanzando impactos también en Europa, Centroamérica y África.

FOMENTO A LA IGUALDAD DE GENERO
Actualmente, el Fondo de Estudios y Expertos en Prevención de la Violencia contra las Mujeres (SFF Prevención) – la medida boliviana posterior al ComVoMujer – inicia nuevamente un proceso de formación de maestras y maestros en esta metodología de manera masiva en un trabajo conjunto entre la Dirección de Igualdad de Oportunidades (DIO) de la Gobernación de Cochabamba, la Dirección Departamental de Educación (DDE) con la participación del Viceministerio de Igualdad de Oportunidades (VIO), representado por la Dirección General de Prevención y Eliminación de toda forma de Violencia en Razón de Género y Generacional desde el nivel nacional, para llegar a las cinco regiones del departamento de Cochabamba , con la meta de capacitar aproximadamente a mil (1.000) maestras y maestros e implementar la Ruta Participativa con aproximadamente veinte mil (20.000) niños y niñas.
Frente a esta demanda, la medida SFF Prevención convocó a las instituciones que habían sido formadas anteriormente en la metodología y, con agrado, encuentra una Red de instituciones y personas comprometidas con el trabajo en la prevención de la violencia hacia las mujeres. Esta Red está conformada por la Universidad Católica Boliviana “San Pablo” (UCB) –unidades académicas regionales de La Paz y Cochabamba- a través de las carreras de Psicopedagogía y Psicología; el Centro Juvenil para el Desarrollo Humano (CEJUPA); el Centro de Promoción de la Salud Integral (CEPROSI) y la Unidad Educativa “Santa Teresa”.
El SFF Prevención invitó a la Red a ser parte de este proceso de formación en el departamento de Cochabamba; y, es así como, a partir de la respuesta de las instituciones y personas de esta red de cooperación, se pudo atender la demanda y llegar a capacitar a maestras y maestros para la aplicación de la metodología de la Ruta Participativa con grupos de niños y niñas de 6 a 9 años en 5 regiones de Cochabamba1. En este proceso, se logró formar a 1.001 maestras y maestros; 272 hombres y 729 mujeres de más de 250 Unidades Educativas y se llegó a aproximadamente a 21.000 niñas y niños a la fecha.
Este trabajo mancomunado nos permite indicar el alto compromiso de la mencionada red de cooperación que, si bien no está instaurada formalmente, continúa trabajando en acciones de prevención dentro sus propias instituciones y han demostrado su capacidad de acompañar procesos de formación en otras regiones del país, como fue el caso del Departamento de Cochabamba, garantizando la continuidad de acciones preventivas primarias.
Actualmente, las instituciones aliadas han continuado desarrollando la metodología en sus instituciones, amplificando la cantidad de niñas y niños que consolidan sus maneras de relacionarse con respeto a los derechos y normas de convivencia sin discriminación y con equidad. Con un compromiso fuerte para la prevención de la VcM y el objetivo común de avanzar conjuntamente en las capacitaciones de la metodología fortaleciéndose entre sí mismas, esta Red de colaboración se constituye en un referente positivo de alianzas que perduran más allá de acciones concretas de un proyecto o programa.

EL GENERO COMO CARACTERISTICA DE CALIDAD DE NUESTRO TRABAJO
Nuestros socios locales reconocen, en este caso la Dirección de Igualdad de Oportunidades (DIO), el trabajo de las facilitadoras y facilitadores que acompañaron las capacitaciones durante más de dos meses en la ciudad de Cochabamba y saben que cuentan con aliadas y aliados estratégicos para acudir a ellos en caso de requerirse para otros procesos de formación que contribuirán a construir sociedades más justas y equitativas.
Estas alianzas en torno a la Red de colaboración a partir del trabajo conjunto durante las capacitaciones en Cochabamba lograron:
– Fortalecer capacidades de facilitación
– Aprovechar el conocimiento (know how) de otras instituciones
– Ampliar redes de contactos
– Compartir experiencias en metodologías preventivas
En este sentido, la Ruta Participativa se convirtió en el instrumento de alianza entre las instituciones y personas que actualmente trabajan las temáticas de la violencia hacia las mujeres; tanto en el ámbito educativo formal o en espacios no formales o alternativos.

SEGUIMIENTO BASADO EN RESULTADOS
Todos los procesos se encuentran debidamente documentados por la medida de cooperación SFF Prevención y se muestran en el monitoreo y evaluación, incluyendo informaciones desagregadas por sexo e impactos cualitativos y cuantitativos. Los mismos se comparten a los socios locales y se comprueban en la gestión de conocimientos.
Asimismo, los socios locales en este caso las instituciones aliadas- caso Cochabamba- reconocen el trabajo en prevención de la violencia contra las mujeres y envían reportes de las acciones realizadas con información desagregada; por unidad educativa, por municipio mostrando a cuantas niñas y niños se llegó con la metodología de la Ruta Participativa, mismas que son sistematizadas por el equipo de la medida SFF Prevención y son puestas a conocimiento de todos los actores involucrados.

COOPERACIÓN
Para los procesos de formación de maestras y maestros que implementaron la Ruta Participativa en el departamento de Cochabamba y, entendiendo que lograr la igualdad de género es una suma de esfuerzos de todas y todos; la existencia de una Red de cooperación conformada por las instituciones y personas -mencionadas anteriormente- continúan realizando diferentes acciones con niñas, niños y adolescentes con un objetivo común: la prevención primaria de la violencia contra las mujeres. Por ejemplo, la Unidad Académica Regional La Paz de la UCB se ha comprometido mediante la Carrera de Psicopedagogía en los últimos cinco años a la promoción de la igualdad de género y a la prevención de la VcM con su programa “Sembrando Semillas de Paz”. Debido a esta experiencia positiva, la Unidad Académica Regional Cochabamba de la UCB invitó a sus colegas de La Paz para implementar otras metodologías preventivas tales como “La Mochila: vida sin violencia”. Por otro lado, la UCB de La Paz elaboró nuevas metodologías con base en los aprendizajes de la Ruta Participativa como el “Café Punto del Encuentro” y las compartió con sus aliadas fortaleciendo las capacidades de la Red.
La Red colaborativa también tuvo que superar dificultades. Un ejemplo son las propias agendas de las instituciones que no procuraban la asistencia a las reuniones o dificultaban la convocatoria independientemente de la GIZ. Sin embargo, la Red no se desmotivó y ha seguido con sus actividades e intercambios de conocimiento.
Gracias a la Ruta Participativa, se ha generado una red colaborativa e independiente de la intervención de la GIZ, en las ciudades de La Paz y Cochabamba, contribuyendo al fortaleciendo de las instituciones en sus objetivos y siendo precursoras de acciones preventivas primarias, aplicando metodologías innovadoras. Para el futuro, se estima que la demanda de cooperación entre las instituciones de la Red pueda incrementarse para el cumplimiento del Pacto 2 del Plan de Acción “contra los femicidios y la violencia machista” (Gabinete Especial de Lucha Contra la Violencia hacia a las mujeres y la niñez, 2019) que obliga a todas las unidades educativas a implementar acciones preventivas contra la violencia.
Por las razones y ejemplos mencionados, la existencia de esta Red de Cooperación en torno a la prevención de la violencia contra las mujeres tiene los siguientes factores de éxito: el compromiso en el tema traducido en la implementación de acciones en las mismas instituciones que definen lineamientos estratégicos con relación a la prevención de la VcM; la claridad de la importancia de la prevención de la VcM en el país y la región; y el hecho de que las alianzas suman.

¡Juntas y juntos podemos contribuir a una vida libre de violencia!

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